La Cooperativa de Servicios Públicos de General Acha (COSEGA) y la Municipalidad local se encuentran en una disputa relacionada con el pago del canon por el uso del espacio aéreo. Este tributo, que genera ingresos de aproximadamente 15 millones de pesos anuales para el municipio, es abonado por cooperativas en diferentes puntos del país. Sin embargo, la conducción de la COSEGA, encabezada por su presidenta María Schroder, ha decidido no realizar este pago, lo que llevó a que el intendente Abel Sabarots considere iniciar acciones legales.
El conflicto ya ha motivado la intervención de la Subsecretaría de Cooperativas de La Pampa, que instó a la cooperativa a cumplir con esta obligación. A pesar de una reunión entre las partes para buscar un acuerdo, no se ha alcanzado una solución. Desde el municipio, se advirtió que, de no efectuarse el pago antes del 10 de noviembre, se procederá a un juicio de apremio.
Posibles impactos
El municipio sostiene que el pago del canon es indispensable para sostener servicios y obras públicas, mientras que el desacuerdo por parte de la COSEGA se traduce en un nuevo punto de tensión para la cooperativa. En caso de una judicialización, los costos asociados a este proceso podrían impactar en la masa societaria de la entidad.
Un contexto de desafíos
Este conflicto surge en un momento en el que la actual conducción de la COSEGA enfrenta diversas situaciones que han generado opiniones divididas. Aunque se destacó la disminución de la deuda institucional en el último año, algunas decisiones han sido cuestionadas, como el aumento de las retribuciones de los integrantes del Consejo de Administración y del personal contratado.
Por otro lado, se desataron polémicas vinculadas al manejo del parque eólico local, tras comentarios del síndico José Luis Garro sobre la posible venta de los molinos por dificultades de mantenimiento. Aunque la cooperativa desautorizó esta iniciativa, generó incertidumbre entre los asociados.
Además, recientes interrupciones en el servicio eléctrico, que afectaron eventos culturales y comerciales, han sumado críticas hacia la gestión, que no brindó explicaciones detalladas sobre las causas de los cortes.
Un llamado al diálogo
La situación entre la COSEGA y el municipio refleja la importancia de establecer espacios de diálogo para resolver desacuerdos que impactan tanto en la comunidad como en los asociados de la cooperativa. Con el plazo para evitar acciones legales acercándose, el desafío será alcanzar un entendimiento que permita garantizar la sostenibilidad de los servicios sin afectar la estabilidad institucional ni el bienestar de los habitantes de General Acha.
La Cooperativa de Servicios Públicos de General Acha (COSEGA) y la Municipalidad local se encuentran en una disputa relacionada con el pago del canon por el uso del espacio aéreo. Este tributo, que genera ingresos de aproximadamente 15 millones de pesos anuales para el municipio, es abonado por cooperativas en diferentes puntos del país. Sin embargo, la conducción de la COSEGA, encabezada por su presidenta María Schroder, ha decidido no realizar este pago, lo que llevó a que el intendente Abel Sabarots considere iniciar acciones legales. El conflicto ya ha motivado la intervención de la Subsecretaría de Cooperativas de La Pampa, que instó a la cooperativa a cumplir con esta obligación. A pesar de una reunión entre las partes para buscar un acuerdo, no se ha alcanzado una solución. Desde el municipio, se advirtió que, de no efectuarse el pago antes del 10 de noviembre, se procederá a un juicio de apremio. Posibles impactos El municipio sostiene que el pago del canon es indispensable para sostener servicios y obras públicas, mientras que el desacuerdo por parte de la COSEGA se traduce en un nuevo punto de tensión para la cooperativa. En caso de una judicialización, los costos asociados a este proceso podrían impactar en la masa societaria de la entidad. Un contexto de desafíos Este conflicto surge en un momento en el que la actual conducción de la COSEGA enfrenta diversas situaciones que han generado opiniones divididas. Aunque se destacó la disminución de la deuda institucional en el último año, algunas decisiones han sido cuestionadas, como el aumento de las retribuciones de los integrantes del Consejo de Administración y del personal contratado. Por otro lado, se desataron polémicas vinculadas al manejo del parque eólico local, tras comentarios del síndico José Luis Garro sobre la posible venta de los molinos por dificultades de mantenimiento. Aunque la cooperativa desautorizó esta iniciativa, generó incertidumbre entre los asociados. Además, recientes interrupciones en el servicio eléctrico, que afectaron eventos culturales y comerciales, han sumado críticas hacia la gestión, que no brindó explicaciones detalladas sobre las causas de los cortes. Un llamado al diálogo La situación entre la COSEGA y el municipio refleja la importancia de establecer espacios de diálogo para resolver desacuerdos que impactan tanto en la comunidad como en los asociados de la cooperativa. Con el plazo para evitar acciones legales acercándose, el desafío será alcanzar un entendimiento que permita garantizar la sostenibilidad de los servicios sin afectar la estabilidad institucional ni el bienestar de los habitantes de General Acha.