En medio de rumores sobre una supuesta intervención en la Cooperativa Eléctrica de Río Grande, el gerente general Santiago “Paqui” Barrientos desmintió categóricamente estas versiones. Barrientos aseguró que, en realidad, se trata de una solicitud rutinaria de información solicitada por CAMMESA (la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A.) a través del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), en un procedimiento habitual y sin relación alguna con una intervención.
En diálogo con un medio local, Barrientos explicó que estos procesos de veeduría son comunes y forman parte de los mecanismos de control que el INAES ejerce regularmente sobre las cooperativas en todo el país. El gerente subrayó que la cooperativa mantiene toda su documentación en regla, incluyendo balances y compromisos financieros, lo cual es condición fundamental para descartar cualquier tipo de intervención. “Estamos al día con nuestras obligaciones y no tenemos denuncias en curso. Todos los balances están presentados y sin observaciones, por lo que no hay razones para pensar en una intervención”, aseguró Barrientos.
Además, Barrientos compartió detalles sobre el manejo financiero de la cooperativa y el estado actual de su deuda con CAMMESA. Explicó que la deuda pendiente ronda los 1.500 millones de pesos, equivalentes a un mes de facturación, un contexto financiero común y manejable para una entidad de este tipo. En ese sentido, aclaró que la cooperativa mantiene un plan de pagos al día, lo cual respalda su capacidad de cumplir con las obligaciones contraídas con el sistema mayorista de energía.
Barrientos también señaló que la cooperativa de Río Grande posee características particulares, ya que, a diferencia de muchas otras del país que sólo se dedican a distribuir energía, esta entidad también es generadora. “Es importante comprender el contexto único de nuestra cooperativa, que cumple un rol multifuncional. Tal vez eso sea motivo de confusión, pero reitero que no existe ninguna intervención en marcha”, comentó el gerente.
Para finalizar, Barrientos hizo un llamado a la calma, asegurando que la Cooperativa Eléctrica de Río Grande está dispuesta a facilitar cualquier documentación necesaria. “Estamos abiertos a la revisión de nuestras cuentas y a la presencia de veedores; no hay nada que esconder. La cooperativa mantiene su gestión transparente y comprometida con la comunidad de Río Grande”, concluyó.
Con estas declaraciones, Barrientos reafirma el compromiso de la cooperativa con la transparencia y la responsabilidad financiera, brindando tranquilidad a los asociados y a la comunidad en general.
En medio de rumores sobre una supuesta intervención en la Cooperativa Eléctrica de Río Grande, el gerente general Santiago “Paqui” Barrientos desmintió categóricamente estas versiones. Barrientos aseguró que, en realidad, se trata de una solicitud rutinaria de información solicitada por CAMMESA (la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico S.A.) a través del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), en un procedimiento habitual y sin relación alguna con una intervención. En diálogo con un medio local, Barrientos explicó que estos procesos de veeduría son comunes y forman parte de los mecanismos de control que el INAES ejerce regularmente sobre las cooperativas en todo el país. El gerente subrayó que la cooperativa mantiene toda su documentación en regla, incluyendo balances y compromisos financieros, lo cual es condición fundamental para descartar cualquier tipo de intervención. “Estamos al día con nuestras obligaciones y no tenemos denuncias en curso. Todos los balances están presentados y sin observaciones, por lo que no hay razones para pensar en una intervención”, aseguró Barrientos. Además, Barrientos compartió detalles sobre el manejo financiero de la cooperativa y el estado actual de su deuda con CAMMESA. Explicó que la deuda pendiente ronda los 1.500 millones de pesos, equivalentes a un mes de facturación, un contexto financiero común y manejable para una entidad de este tipo. En ese sentido, aclaró que la cooperativa mantiene un plan de pagos al día, lo cual respalda su capacidad de cumplir con las obligaciones contraídas con el sistema mayorista de energía. Barrientos también señaló que la cooperativa de Río Grande posee características particulares, ya que, a diferencia de muchas otras del país que sólo se dedican a distribuir energía, esta entidad también es generadora. “Es importante comprender el contexto único de nuestra cooperativa, que cumple un rol multifuncional. Tal vez eso sea motivo de confusión, pero reitero que no existe ninguna intervención en marcha”, comentó el gerente. Para finalizar, Barrientos hizo un llamado a la calma, asegurando que la Cooperativa Eléctrica de Río Grande está dispuesta a facilitar cualquier documentación necesaria. “Estamos abiertos a la revisión de nuestras cuentas y a la presencia de veedores; no hay nada que esconder. La cooperativa mantiene su gestión transparente y comprometida con la comunidad de Río Grande”, concluyó. Con estas declaraciones, Barrientos reafirma el compromiso de la cooperativa con la transparencia y la responsabilidad financiera, brindando tranquilidad a los asociados y a la comunidad en general.