El INAES publicó una guía de consejos para facilitar la implementación de la modalidad de teletrabajo manteniendo el cuidado de la salud.
Con la intención de evitar la propagación de la pandemia del coronavirus (COVID-19) la mayoría de los países de todo el mundo decidieron frenar casi todas las actividades, a excepción de las consideradas esenciales (salud, seguridad, servicios públicos, medios de comunicación, alimentos, entre otras).
En Argentina, el gobierno nacional decretó el pasado 20 de marzo el “aislamiento social, preventivo y obligatorio”, lo que generó que muchas personas continúen desarrollando sus actividades laborales desde sus hogares a través del Trabajo Remoto.
Por tal motivo, el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES) publicó una guía de recomendaciones elaborada por la Dirección de Gestión y Desarrollo de Carrera del Personal de la Oficina Nacional de Empleo Público para facilitar la implementación del teletrabajo, manteniendo el cuidado de la salud:
- Considerar el trabajo remoto tan serio como el presencial. Como empleados públicos sabemos que nuestro accionar impacta directa o indirectamente en los ciudadanos, ya que es nuestra finalidad brindar un servicio a la comunidad en asuntos de interés general, alineados a los lineamientos del Gobierno y a las políticas públicas que se desarrollan. Por tal motivo, en este contexto donde la sociedad se encuentra afectada en su totalidad, nuestra labor adquiere un valor agregado ya que somos nosotros quienes facilitamos la implementación de esas políticas desarrolladas por el Gobierno para asistir a los ciudadanos y garantizar el bienestar de la sociedad en su conjunto.
-Definir con claridad los objetivos esperados. Para poder organizarnos es importante que tengamos en claro lo que debemos hacer, cuales son los objetivos a cumplir, qué es lo que se espera de nuestra labor diaria y qué ideas podemos aportar para llevar a cabo las mismas bajo esta nueva modalidad de trabajo. En los casos que debamos informar a un superior del estado de avance de los proyectos en los que nos encontramos involucrados, será de gran utilidad definir las fechas de entrega, efectuar y documentar el seguimiento de las tareas, conciliando los objetivos con los diferentes miembros del equipo para alcanzar las metas laborales establecidas.
-Establecer una rutina diaria. Como primera medida es necesario definir las horas destinadas tanto al trabajo como a otras actividades o al descanso. Es muy importante hacerlo y aún más cumplirlo. Es crucial para evitar excederse en el tiempo dedicado al trabajo y/o perder el tiempo atendiendo cuestiones personales cuando uno debería estar trabajando.
-Es por ello que establecer una rutina diaria para poder llevar a cabo todos los compromisos laborales y tener el espacio para cumplir con los familiares, resulta fundamental. Poder trabajar para alcanzar una meta exige contar con un buen manejo de tiempo en las tareas a desempeñar en función de su importancia y criticidad para el logro de los objetivos establecidos. La idea es definir un plan de trabajo de acuerdo a las prioridades, estableciendo metas o tareas diarias y semanales de acuerdo al nivel de importancia o de urgencia de las mismas. Puede ser de gran ayuda listar las tareas y asignarles horarios, revisar los mails y el GDE frecuentemente, llevar una agenda personal con las actividades realizadas y las pendientes, utilizar el calendario de la casilla de correo electrónico, entre otras herramientas.
-Tener un espacio propio donde trabajar. En la medida de lo posible es aconsejable contar con un lugar de trabajo propio, un espacio bien iluminado, cómodo y con algo de privacidad. Trabajar en el dormitorio o la cocina no es buena idea ya que el desorden o la asociación de ideas con otras obligaciones pueden desconcentrarte de los objetivos laborales. Es clave contar con los elementos requeridos para trabajar y tener la conectividad necesaria para poder comunicarnos con los demás. También es importante que mantener una buena postura y realizar pausas de descanso en forma periódica.
-Mantener un esquema de comunicación con compañeros, equipo y superiores. Lo importante es que, aunque ya no compartamos un espacio físico común, la comunicación entre los diferentes miembros del equipo, sea fluida. Hay un sinfín de herramientas tecnológicas que pueden fortalecer el trabajo colaborativo y acortar la distancia entre los miembros del equipo: video-conferencia, correos electrónicos, llamadas individuales, entre otras. Este esquema de comunicación evitará la impresión de que el trabajo remoto afecta negativamente nuestra labor y permite compartir o hablar de lo que nos sucede con otros, disminuyendo la sensación de aislamiento o soledad que esta situación que estamos viviendo despierta.
-Buscar actualizarte o capacitarte en tus áreas de interés. En la página del Instituto Nacional de la Administración Pública se pueden encontrar ofertas de capacitaciones de modalidad virtual que podrán mantenernos entretenidos y fundamentalmente ampliarán nuestros conocimientos. Recomendamos especialmente desarrollar las competencias laborales vinculadas con el manejo de herramientas informáticas y de comunicación que pueden ayudarnos en este momento para trabajar en forma remota eficazmente, y mantenernos comunicados con los demás.
-Proponer ideas, proyectos o sugerencias. Es importante proponer mejoras en los procesos y/o soluciones nuevas y diferentes frente a situaciones que se presentan en el puesto de trabajo en este contexto particular, demostrando de esta forma la capacidad que poseemos para actuar proactivamente. Como servidores públicos podemos desarrollar proyectos que sean de utilidad para colaborar con la situación actual, proponer ideas que puedan gestionar nuevas formas de implementar las políticas públicas, nuevas formas de trabajar adaptándonos a este contexto social particular. Son tiempos para reflexionar y para pensar en esos proyectos o ideas que anhelábamos presentar y no contábamos con el tiempo para armarlos, es un buen momento para realizarlos.
-Buscar actividades para mantener el bienestar personal. Es importante además darle un lugar a la recreación y las actividades lúdicas: jugar, escuchar música, bailar, dibujar, hacer manualidades, decorar la casa o realizar trabajos de jardinería. Estos pasatiempos nos ayudaran a distraernos y mantener la mente activa. La incorporación de la actividad física a la rutina mejora el humor y evita los efectos físicos del sedentarismo. Asimismo mantener una dieta equilibrada, dormir el número de horas adecuadas y en los horarios previstos. Estas actividades propuestas contribuyen a alcanzar el bienestar general.
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