Señalaron como motivos de esta situación al incremento de los costos, la falta de cumplimiento de los socios y una deuda del Estado provincial, entre otros.
Argentina viene atravesando una recesión económica desde hace más de cuatros años, que con el paso del tiempo se fue agravando aún más. Dicha situación llevó a que muchas cooperativas, principalmente las del sector eléctrico, entren en circunstancias indeseables en cuanto a sus finanzas.
A las entidades solidarias que prestan el servicio de electricidad ahora se le suman las que brindan agua potable, al menos esto está sucediendo en la provincia de Misiones. Así lo aseguró el presidente de la Federación Misionera de Cooperativas de Agua Potable (Femicap), Daniel Sena, quien dijo al medio Primer Edición que “estamos sufriendo por la crisis que afecta al país. Los problemas económicos para las cooperativas son muy grandes, algunas están más apretadas que otras pero en general todas fueron golpeadas por las dificultades, principalmente con el tema de no saber cómo pagar los bonos a empleados, paritarias, y aumentos de los costos”.
El dirigente cooperativo explicó que la situación de las cooperativas “no todas son iguales”, y agregó, “continúan trabajando pero siempre al límite de la quiebra, y esta situación compleja está creciendo”.
Sena detalló que “las que están muy al borde de la quiebra son alrededor de cinco, cada vez son más, pero también hay una cantidad más grande que está luchando mucho con los costos y buscando la forma de mantenerse para no caer”, en contraposición dijo que “las que están muy bien saneadas son las de Puerto Rico, Capioví, Apóstoles, Jardín América, Dos de Mayo, San Vicente y Wanda”.
Además, el presidente de Femicap señaló que existe una deuda del Estado provincial con las cooperativas de agua potable por la provisión a diferentes organismos públicos, y sostuvo que están a la espera de que regularicen la situación.
Por último, Sena remarcó que “el cumplimiento de los socios es un detalle muy importante porque es lo que marca la salud económica de las cooperativas”, y sentenció: “No hay otra forma que una cooperativa se mantenga a flote si no es con los socios pagando sus servicios. Si todos pagaran a término todo estaría bien porque se podría equilibrar mejor lo que está relacionado a costos, inversiones y gastos”.
