Se trata de Brian Gallo, integrante de una entidad solidaria encargada de sanear arroyos en la provincia de Buenos Aires. “Para que todos entiendan cómo es la historia: la gorra no cambia nada”, expresó el presidente electo al sacarse una foto con el joven cooperativista.
El domingo 27 de octubre, mientras Brian Gallo realizaba su tarea como presidente de mesa en una escuela del municipio de Moreno, alguien le tomó una foto que se viralizó en las redes sociales con leyendas del tipo “Si votás en Moreno no lleves cosas de valor”, “Votá porque te robo” o “Dame tu DNI y tu celular”, en un intento cobarde de estigamtizarlo por su vestimenta.
Días después, Brian Gallo recibiría un gesto de apoyo por quien resultaría ganador de las elecciones presidenciales, Alberto Fernández. “El país que se viene va a dejar atrás los prejuicios y la discriminación. Todos somos Braian”, había escrito el mandatario electo en su cuenta de Twitter.
Detrás de esos juicios negativos y despectivos se pudo conocer la verdadera historia de Brian Gallo, un joven de 27 años que trabaja en una cooperativa para sanear los arroyos de la provincia de Buenos Aires y es voluntario en el Club de Fútbol Casa 2000, donde brinda prácticas deportivas y servicio alimentario a cientos de niños del barrio.
Además, el joven cooperativista forma parte de los grupos de Jóvenes de las Casa Pueblo, donde se juntan a reflexionar y buscan acompañarse para tener una vida saludable.
Alguna vez en una entrevista, el sociólogo y filósofo y ensayista polaco, Zygmunt Bauman, expresó: “Uno debe negociar la cohabitación con esa gente de distinto color de piel, de diferentes religiones, diferentes idiomas. No se puede evitar. Pero sí se puede esquivar en Internet. Ahí hay una solución mágica a nuestros problemas. Uno oprime el botón “borrar” y las sensaciones desagradables desaparecen”.

