Cooperativas santafesinas avanzan en la certificación de prácticas laborales sostenibles en el agro

Cooperativas santafesinas avanzan en la certificación de prácticas laborales sostenibles en el agro

Una red cooperativa logró un hito en Santa Fe al obtener una certificación que reconoce el cumplimiento de estándares laborales y la promoción del trabajo decente en el ámbito rural, fortaleciendo el vínculo entre producción y sostenibilidad.


El cooperativismo agropecuario santafesino dio un paso significativo en materia de sustentabilidad y calidad laboral con la obtención de una certificación que reconoce buenas prácticas en el ámbito rural. La experiencia tiene como protagonista a la Unión de Cooperativas Ganaderas (UNCOGA), una entidad que articula a distintas organizaciones del sector y que se consolida como referente en la región.

La certificación en Prácticas Laborales Sostenibles (PLS), otorgada por el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE), distingue a aquellas organizaciones que cumplen con la normativa laboral vigente y promueven condiciones de trabajo dignas. En este caso, se trata de la primera cooperativa de Santa Fe en acceder a este reconocimiento, lo que marca un antecedente relevante para el desarrollo del sector.

El reconocimiento no implica la incorporación de nuevas exigencias, sino que valida el cumplimiento de estándares ya establecidos, al tiempo que visibiliza el compromiso de las entidades con el trabajo formal, la protección de derechos y la mejora continua de sus procesos.

Desde el RENATRE destacaron que este tipo de certificaciones forma parte de una estrategia más amplia orientada a fortalecer la formalización del empleo rural y promover prácticas responsables dentro de la actividad agropecuaria. En un contexto donde la calidad del trabajo en el campo ocupa un lugar central en la agenda pública, estas iniciativas buscan generar herramientas concretas para mejorar las condiciones laborales.

En paralelo, la red cooperativa avanza en un esquema productivo que combina eficiencia económica con criterios de sostenibilidad. Entre sus principales líneas de trabajo se destacan el desarrollo de sistemas de engorde a corral, la comercialización de carne en distintos mercados y la elaboración de productos con valor agregado, lo que permite diversificar la actividad y fortalecer la cadena productiva regional.

Uno de los aspectos más valorados por los actores involucrados es que la certificación no se limita a lo laboral, sino que se integra a una visión más amplia que contempla también el impacto ambiental y la responsabilidad social. En ese sentido, el proceso permitió revisar prácticas internas, ordenar procedimientos y consolidar una cultura organizacional orientada a la mejora continua.

La experiencia santafesina se inscribe en una tendencia creciente dentro del cooperativismo agropecuario, donde la adopción de estándares de sostenibilidad se vuelve clave no solo para mejorar las condiciones de trabajo, sino también para acceder a mercados cada vez más exigentes en términos de trazabilidad y responsabilidad social.

De esta manera, el avance de esta red de cooperativas refuerza el papel del cooperativismo como actor estratégico en la construcción de un modelo productivo más inclusivo, competitivo y sustentable en el agro argentino.

Fuente: TN Campo