Encuentro de cooperación social y salud mental

Más de 700 personas participaron del evento realizado en la UNQui. Crédito: Ansol
Más de 700 personas participaron del evento realizado en la UNQui. Crédito: Ansol

Más de 700 trabajadores vinculados al sector cooperativo, organizaciones sociales y facultades universitarias participaron del evento que se realizó en la UNQui.


Del 16 al 18 de noviembre, la Universidad Nacional de Quilmes (UNQui) recibió a más de 700 trabajadores vinculados al sector cooperativo, empresas y organizaciones sociales, y facultades universitarias, para que puedan apreciar de las exposiciones brindadas dentro de los eventos “I Encuentro Latinoamericano Cooperación Social” y “II Encuentro Nacional de Empresas Sociales y Salud Mental”.

Representantes internacionales de Brasil, Uruguay, Chile, Guatemala, Ecuador e Italia y nacionales, provenientes de la provincia de Chubut, Santa Fe, Córdoba, Chaco y Buenos Aires, participaron del evento realizado en la zona sur del Gran Buenos Aires.

Durante la jornada de cierre, Alberta Bottini, integrante de la Incubadora Universitaria en la Economía Social y Solidaria de la Universidad de Quilmes, señaló: “El enfoque de derechos nos permite pensar soluciones desde la economía social. Más allá de tener alguna vulnerabilidad, no tienen acceso a derechos como el cuidado, a ser asistido, a insertarse en el mundo del trabajo”.

“Hay personas que salen de la cárcel y no tienen nada, perdieron su derecho. La salud mental fue uno de los ámbitos más debatidos, no tiene que ver con ‘empastillar’ a una persona para que esté tranquila. Hay espacios socio-productivos que nacen en instituciones socio-sanitarias y pueden ser la respuesta”, expresó Bottini. Y agregó: “Muchas veces se les da trabajo rutinarios para que estén ocupados, pero ‘La Huella’ (Cooperativa que brinda talleres dentro del Hospital Borda) logró una inserción laboral plena. Proyectan, crean, toman decisiones”.

Por otro lado, Bottini se refirió a la situación legislativa: “Necesitamos que la ley nos abarque a todos: que la matrícula de una cooperativa no tarde un año y medio, que puedan gestionar un quiosco en un hospital, que puedan tener acceso a licitaciones del Estado”.

Además, Bottini remarcó la necesidad de que haya “presencia de personas con capacidades diferentes dentro de las cooperativas de trabajo”, destacando que una cooperativa con 100 por ciento de personas con capacidades diferentes tendrá dificultades para funcionar, necesita el apoyo de otras personas. “Esto puede ser una solución al debate sobre la inclusión”, enfatizó la representante de la UNQui. Por último, subrayó que “hace falta pensar al mercado de la economía social. Nosotros también tenemos que consumir nuestros bienes y servicios”.

Por su parte, Merlina Martínez docente de la Tecnicatura Universitaria en Economía Social y Solidaria e integrante del Programa de Extensión Universitaria de la UNQui que promueve la economía social y el desarrollo local con diferentes estrategias y abarcando diferentes problemáticas, “Crees + Icotea”, señaló: “Necesitamos de profesionales dispuestos al 100 por ciento. La perspectiva latinoamericana viene a dar herramientas a partir de experiencias similares en Uruguay, por ejemplo. Las compañeras de Guatemala están con muchas dificultades para visibilizar el rol de la mujer y el trabajo que ellas hacen. En Ecuador ya cuentan con un dispositivo legal, entonces es más fácil el desarrollo de esta economía”.

Debido al éxito del evento, los organizadores del mismo decidieron comprometerse en la creación de un próximo encuentro para el año 2019 a realizarse en Brasil, donde se reunirán nuevamente las cooperativas de América Latina del sector social.

Por último, vale destacar que la Universidad de Quilmes firmó un convenio de cooperación con la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, mientras que desde la cooperativa de Cuidadores Domiciliarios tienen previsto realizar una nueva jornada para el mes de abril del 2018.