José Orbaiceta: El cooperativismo genera 250 millones de puestos de trabajo en el mundo

José Hernán Orbaiceta
José Hernán OrbaicetaDirector del INAES - Tesorero de Cooperar
Vocal titular en el directorio del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social, propuesto por la Confederación Cooperativa de la República Argentina (COOPERAR), donde ocupa el cargo de tesorero, José Orbaiceta, fue uno de los promotores de la Federación de Cooperativas de Trabajo de la República Argentina (FECOOTRA) y de la Red Gráfica Cooperativa. Su vasta experiencia en el mundo del trabajo lo llevó a integrar el comité ejecutivo de La Organización Internacional de las Cooperativas de Producción Industrial, Artesanal y de Servicios (Cicopa). En esta entrevista ofrecida a InterCoop, el dirigente destaca el papel que desempeñan las cooperativas como generadoras de empleo digno y sustentable.
¿Cómo ha sido del desarrollo del cooperativismo de trabajo a lo largo de la historia?
El movimiento cooperativismo en general, y en particular el cooperativismo de trabajo, surgió muy ligado al nacimiento del movimiento obrero organizado. Los Pioneros de Rochdale, al poco tiempo de constituir la cooperativa de consumo, se dieron cuenta que para obtener mayores beneficios era preciso controlar las cadenas de valor y que era necesario crear cooperativas para producir alimentos y demás artículos, a fin cubrir sus necesidades básicas de consumo. Fue bajo esa impronta que surgen en Rochdale experiencias de cooperativas de trabajo. Hoy el cooperativismo de trabajo está ampliamente extendido en el mundo. Actualmente, el cooperativismo en su conjunto genera 250 millones de puestos de trabajo a nivel global, un 20% más de lo que generan todas las empresas multinacionales juntas. Esto muestra que este modelo, que promueve la asociación de personas, crea empleo digno y sustentable en todas sus ramas y rubros, más allá de las simples empresas solidarias de trabajo.
 
¿Cuántas cooperativas de trabajo hay en la Argentina?
En el país tenemos unas 38.000 de entidades solidarias, entre cooperativas y mutuales, 20.000 son las que surgieron de los planes estatales de inclusión con trabajo, en este caso se puede decir que son cooperativas no totalmente establecidas porque no sabemos si se van a terminar de consolidarse, pero casi 18.500 son cooperativas y mutuales tradicionales, ya consolidadas y desarrolladas en el mercado. De esas, 5.000 son mutuales y el resto son cooperativas de todo tipo y, de estas últimas, 7.000 son de trabajo. Esto quiere decir que el 53% de las matrículas cooperativas son de trabajo. Estamos frente a un fenómeno nuevo de los últimos 15 años. Es más, en períodos cómo este, donde la economía entra en crisis y se achica el mercado interno, estamos viendo que las cooperativas de trabajo están resistiendo, mientras se están cerrando miles de pymes en el último año. Además que resisten, se crean nuevas cooperativas de trabajo, producto del cierre de empresas porque los trabajadores tratan de mantener sus fuentes de trabajo de manera autogestionada. Por otro lado, hay otros ámbitos donde se están creando puestos de trabajo de manera solidaria a nivel mundial. Por ejemplo, en el marco de las acciones que se realizan en defensa del cuidado del ambiente y de la conservación del planeta, permanentemente se crean cooperativas de reciclado y recupero de materiales y de desarrollo tecnológico. Esta es una importante línea de trabajo a nivel mundial. Otra de las líneas que se está desarrollando es el del cuidado de las personas, desde la niñez hasta la vejez, en ese campo hay un fuerte despliegue de la figura del cooperativismo. En ese marco, las cooperativas de trabajo, a través de CICOPA, hacen acuerdos estratégicos con el sector salud de la Alianza Cooperativa Internacional.

 
Para sostener todas estas nuevas iniciativas cooperativas ¿es necesario la formación y la capacitación?
Por supuesto. La empresa es una construcción social porque no sólo tiene que haber una voluntad del que genera un emprendimiento sino que tiene que haber una aceptación social de los productos y/o servicios que ofrece esa empresa. Y el gobierno de esa empresa en manos de los trabajadores, que es una sociedad de personas, es complejo, llevar adelante este tipo de empresa requiere de conocimientos y, a veces, los trabajadores no tienen la capacitación suficiente. Más que nada si pensamos en empresas recuperadas, donde los empleados que siempre estuvieron en relación de dependencia saben muy bien cómo realizar sus tareas de producción pero no están preparados para conducir una empresa. No es lo mismo manejar una máquina que saber analizar el mercado, sacar costos, a esto se suma la particularidad de gestionar una empresa cooperativa. Es decir, convertirse en trabajadores y empresarios al mismo tiempo, implica un arduo proceso, que necesita de un acompañamiento, fundamentalmente del resto del movimiento cooperativo y mutual que tiene experiencia en la gestión de una empresa autogestionada con valores. Por eso, los desarrollos más importantes de cooperativismo de trabajo en el mundo tienen un fuerte componente de capacitación y de educación.
 
 
 
 
¿Qué opina de la labor que viene desplegando InterCoop a lo largo de historia en este sentido?
El movimiento cooperativo ha promovido importantes organizaciones que nos ayudan este sentido. InterCoop como editorial ayuda al análisis, la difusión y el conocimiento, a través de la producción de libros y materiales para la capacitación cooperativa y el conocimiento de la doctrina. Otra organización que trabaja en esa dirección es Idelcoop, pero hay varias instancias generadas desde el sector que ayudan a la formación cooperativa. Pero también vemos casos no tan organizados pero con un fuerte componente de voluntariado y de ayuda, que es el caso de cooperativas que asesoran, asisten y acompañan a otras entidades que están en dificultades o que necesitan ayuda, conteniéndolas, transmitiéndoles sus experiencias y sus conocimientos, lo que permite allanar caminos, solucionar muchos problemas y empujar a empresas cooperativas que están intentando mantenerse y crecer. Creo que hay un gran esfuerzo del movimiento en general en este sentido. Todas las organizaciones educativas de la economía social tenemos que trabajar coordinadas para que los trabajadores que están pasando por ese tránsito, que va de la relación de dependencia hacia la autogestión, puedan desenvolverse de la mejor manera posible.
 
En la actualidad el mundo del trabajo está experimentando numerosas mutaciones, en ese marco ¿hay una mayor inclinación por optar por la asociación cooperativa a la hora de llevar adelante un emprendimiento?
Hay una falta de visualización de opción cooperativa, y en gran parte el movimiento es responsable de esto, pero lo primordial es difundir el cooperativismo desde las etapas iníciales de la educación. Si bien hay un movimiento de cooperativas y mutuales escolares significativo en la Argentina, éste no ha logrado expandirse lo suficiente. Si queremos que esto se multiplique y crezca, es necesario que el conjunto de las entidades de la economía solidaria se comprometan con este tema, apadrinando una cooperativa escolar, por lo menos. De este modo miles de niños en el país estarían acercándose al cooperativismo e incorporando naturalmente este modelo, que es un modelo más humano, que es participativo y que fomenta el compartir, la ayuda mutua y la equidad. Si logramos esto sería transformador porque el cooperativismo ayuda a construir un mundo de hermanos y no un mundo de enemigos que compiten unos contra otros, porque cuanto más se expande la economía social, mejor se distribuye la riqueza y más personas se benefician.
 
Silvia Porritelli para InterCoop.
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